EN LA TARIMA
(cuentos)

Obelisco "Río Rita en Literatura, 1990" para obra publicada otorgado por la Asociación Cultural Río Rita de Tijuana

ESTA EDICIÓN DE En la tarima reúne todos los cuentos de Rosina Conde escritos en los años ochenta, los cuales fueron publicados en distintas ediciones entre 1981 y 1994.

El primer cuento que apareció en una publicación formal fue "De infancia y adolescencia", el cual apareció en forma de cuadernillo o plaquette, con ilustraciones de Eduardo Sevilla, en la editorial independiente Panfleto y Pantomima, en 1982.

Posteriormente, fue incluido en una edición de la Universidad Autónoma Metropolitana, junto con "Por alguna circunstancia", "Los dos", "Gaviota", "Letanía", "El agente 86", "El cable" y "Viñetas revolucionarias". Esta edición, titulada En la tarima, también apareció en forma de cuadernillo, en 1984, en la colección Laberinto (núm. 43).

En 1990, estos cuentos, junto con "Sonatina", aparecieron en forma de libro, con ilustraciones de Esthela Hussong (Universidad Autónoma de Baja California), con el título de El agente secreto, que obtuvo el Obelisco de Literatura para libro publicado en ese mismo año.

En 1994, la Coordinación Nacional de Descentralización y el Instituto Cultural de Aguascalientes, publicaron una antología de cuentos titulada Embotellado de origen, en la Colección Los Cincuenta. En dicha antología, se incluyeron cuentos tanto de El agente secreto como de Arrieras somos..., junto con el cuento inédito "Señora Nina".

La edición del año 2001, titulada con su nombre original En la tarima, incluye los siguientes cuentos, como decíamos, escritos en los años ochenta.

Por alguna circunstancia
Los dos
Gaviota
Letanía
El agente 86
El cable
Viñetas revolucionarias
De infancia y adolescencia
Sonatina
Señora Nina

 






© Ilustración de la portada: Camilo Carrión



EL AGENTE SECRETO es el destino de la soledad humana. En él subyacen los conflictos de la pareja, del núcleo familiar, de la confrontación entre los valores personales y familiares, la falta de comunicación, la evasión, la culpa... La narración, muchas veces en primera persona, muestra el desdén de las adolescentes por las fórmulas y los hábitos que remiten al mundo de los adultos. La existencia de las protagonistas está íntimamente ligada al manejo del cuerpo que se niega y se reafirma constantemente, que se exhibe o se emplea como recurso, en donde la sexualidad queda en la sombra de lo sobreentendido.
En esta obra, la voz se caracteriza por tener una libertad estilística que le permite las recurrencias verbales; una fuerte carga de oralidad en la expresión, y un lenguaje con frecuencia agresivo. A pesar del desdén de los personajes femeninos por las fórmulas que remiten a las convenciones sociales, a pesar de la actitud de desprejuicio sexual, de la independencia económica manifiesta, las protagonistas confrontan una paradoja: el intento de llegar a formar parte de un sistema de relaciones en donde sólo entran los hombres; el deseo de tener la misma libertad, el mismo poder de decisión.

El conflicto existencial es el rasgo distintivo de ese único personaje que transita como una diosa extravagante: la soledad. Ella es la posibilidad de explorar el universo más íntimo, de desbordarse inconscientemente; la posibilidad de una escritura que se contempla a sí misma, porque en palabras de Octavio Paz: “Entre sentirse y saberse separado, hay apenas un paso; todos somos ese paso y así llegamos a la conciencia de nosotros mismos”.

Ma. Ruth Vargas Leyva